BIOGRAFÍA
Antonio Soto Galán nació en Madrid el 13 de junio de 1925, día de San Antonio. Aunque de familia humilde, vivió gran parte de su infancia en la Calle Serrano, al ser su padre portero de una finca en dicha calle. Frente a esta casa vivió Manuel Azaña y siempre le recordaba asomado a la ventana y saludando a los niños.
Al quedarse huérfano a los 16 años ingresó en el servicio militar. Estando en el ejército comenzó a estudiar música gracias a un tío que le enseñaba. Antonio ingresó por oposición en la Banda del ejército de tierra, tocando el trombón. Complementó este trabajo tocando con las diferentes orquestas de los teatros de Madrid, entre ellos el Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela. También realizó diversas grabaciones de música, entre otras con la Banda Municipal de Madrid y la Orquesta Nacional.
Comenzó a estudiar dibujo y pintura con el maestro D. Manuel Gutiérrez-Navas, donde destacó por su magnífica forma de interpretar la realidad y plasmarla en su pintura. Fue socio propietario del Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde asistía a los talleres libres de Dibujo.
En el año 1977 fue seleccionado por el Círculo Mercantil e Industrial para participar en el concurso nacional para la adquisición de tres retratos de S.M. El Rey Juan Carlos I
También realizó infinidad de exposiciones, tanto individuales como colectivas, y recibió varios premios a lo largo de su vida artística.
Tenía gran pasión por Madrid, a la que le dedicó muchos de sus cuadros. El norte de España también tiene un protagonismo especial en su obra, concretamente la zona de León y Asturias, ya que su familia materna era de allí. Viajó constantemente por la zona para reflejar el ambiente y los campos de esas tierras.
En un momento demasiado temprano de su vida, abandonó la pintura para cuidar a su mujer enferma. La vida le deparó un nuevo percance y a la edad de 80 años comenzó a padecer degeneración macular perdiendo el 85% de la visión. No obstante, siguió cuidando a su mujer, viajando con su familia y disfrutando de la vida.
Su gran afán de superación le hizo ingresar en la ONCE, donde aprendió a escribir en Braille, participando en concursos y recibiendo varios premios `por sus relatos.
El 30 de mayo de 2019 falleció en la ciudad de Madrid.